Sigue siendo el deporte más atrayente de todos. Podrán machacarlo, maltratarlo o tirarle con los dardos que quieran pero, cada tanto, el fútbol manda un mensaje de resurgimiento. Y Tigre y Argentinos se encargaron de reflotarlo en la fría tarde otoñal de Parque Patricios, en la que el Matador se consagró finalista de la Copa de la Liga al vencer al Bicho, por penales, y sacar pasaje directo a Córdoba, donde se enfrentará con el insólito Boca, que, encima, entre semana, tiene un duelo clave por la Copa Libertadores. De esta manera, el domingo a las 16 se verá quién es el mejor de este certamen: los de la Ribera o los de Victoria, nuevamente cara a cara como hace tres años. 

Los goles del encuentro fueron marcados por Alexis Castro para el Matador y Gabriel Ávalos para el Bicho, cuando restaban minutos para la finalización del cotejo, por lo que el paraguayo derivó la definición a los tiros desde los doce pasos.

Recordemos que antes del final del primer tiempo y a instancias del VAR, el árbitro Andrés Merlos había expulsado a Gabriel Florentín por una fuerte falta a Sebastián Prediger por lo que el Bicho se quedó con diez jugadores y así afrontó toda la segunda parte. 

Luego de haberse golpeado mutuamente y Argentinos, desde la posesión del balón, ser quizá un poco mejor, el trámite se emparejó cuando Sebastián Prediger y Ezequiel Fernández crecieron en el mediocampo del Matador con la recuperación y distribución y el elenco de Victoria empezó a meterse en el campo rival. Allí y gracias a ese accionar de los volantes, Lucas Blondel tuvo un remate que pasó cerca del travesaño.

Pero el quiebre se produjo a los 37 minutos: Florentín le cometió una fuerte infracción a Prediger, el árbitro le puso una tarjeta amarilla, pero recibió el llamado del VAR para que analice la jugada y al verla desde el monitor, Merlos decidió sacarle la amonestación a Florentín y expulsarlo directamente. El volante de Argentinos fue bien echado porque fue abajo, de forma temeraria y con riesgo sobre físico el adversario.

En el inicio del complemento, el Matador fue más y a los 10 minutos se puso en ventaja luego de una linda jugada en la que Cristian Zabala puso un pase en profundidad a Retegui que mandó el centro y Alexis Castro conectó en el área para poner en ventaja al Matador. El juez recibió el llamado del VAR que analizó una supuesta posición adelantada de Retegui, pero fue desestimada.

A partir de allí, Tigre controló las acciones pues aprovechó el hombre de más y la ventaja que le dio tranquilidad para manejar la pelota y tuvo más espacios.

Pero cuando todo se extinguía, el Bicho sacó a relucir mucho amor propio a pesar de su inferioridad numérica y le puso suspenso al final del partido. A los 42 minutos, luego de una combinación de varios toques, le quedó a Gabriel Ávalos en el área, que enganchó y de zurda la clavó en el ángulo. Fue un golazo. El partido terminó igualado 1-1 en los 90 minutos y debió definirse por penales.

Con altibajos, desde su juego, el Bicho fue uno de los animadores del certamen y se va con la frente en alto.

Con los tiros desde los doce pasos, Argentinos no pudo tener la suerte que lo acompañó al final del partido. Una de sus figuras, Fausto Vera, no pudo concretar porque Marinelli se lo atajó, el tiro de David Salazar pegó en el travesaño, y Reniero, otra vez como contra Estudiantes, volvió a fallar pues su tiro también dio en el poste. En cambio, Magnín, Prieto y Blondel acertaron y la revelación del certamen estará en el Kempes dentro de una semana. 

El abrazo del final entre dos históricos que van a repetir la final ante Boca: Marinelli y el capitán Prediger.

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