En Corea del Sur todos los hombres están obligados, antes de cumplir los 28 años, a realizar el servicio militar, que tiene una duración de dos años aproximadamente en función de la rama elegida: 21 meses en el Ejército, 23 en el caso de la Marina y 24 para la Fuerza Aérea, a la que se unen entre cuatro y cinco semanas de entrenamiento básico previo. El incumplimiento de este deber está castigado con penas de prisión y es algo socialmente muy mal visto, pero según la legislación surcoreana, los deportistas de destacado desempeño se encuentran exentos del cumplimiento militar.

A este supuesto se aferra el futbolista Heung-min Son, volante de Tottenham de Inglaterra que estará presente en esta Copa del Mundo. Con su caso, el gobierno de Corea del Sur hizo una excepción como con el equipo que obtuvo el cuarto puesto en el Mundial de 2002 y de esta manera, jugadores como Ji-Sung Park y Jung-Hwan Ahn y el propio Son evadieron tal obligación.

Son es futbolísticamente un producto de la cantera alemana. En 2008, con 16 años, llegó a Hamburgo y, dos años después, se convertía en el futbolista más joven en debutar con la camiseta del histórico HSV en la Bundesliga. Tras tres temporadas, el surcoreano fichó por el Leverkusen en 2013.