El 19 de septiembre Boca jugó ante Cruzeiro el partido de ida correspondiente a los cuartos de final de la Copa Libertadores. Allí, el arquero Esteban Andrada sufrió la fractura de la mandíbula; lesión que sacó al guardameta de las canchas.

En principio, todo indicaba que recién iba a poder volver a fines de noviembre. Pero la evolución del arquero fue tan buena que ya llevó al mendocino a intensificar sus trabajos en el terreno de juego para poder regresar al arco del Xeneize lo antes posible.

Ya descartado para el cruce de vuelta de semifinales de Copa Libertadores ante Palmeiras en San Pablo, el próximo 31 de octubre, Andrada le apunta todos los cañones a una hipotética final. A la ida no llegaría, pero sí al encuentro definitorio. 

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