La expectativa que genera el encuentro que se jugará mañana en el estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero por la final de la Copa Argentina entre Talleres y Boca, comienza de a poco a alterar la calma de una ciudad que espera euforia total.



Los bares y cafés del centro de la capital santiagueña estuvieron abarrotados de gente durante toda la jornada, al igual que se hace muy complicado conseguir una cama para dormir en algún hotel, y aunque por el momento no se vieron grandes congregaciones de hinchas, el clima a final ya se siente en la peatonal y en las plazas.

Aunque se palpita el partido, hasta los hinchas parecen mantener la mesura que proponen los protagonistas internamente entre los dos equipos. Tímidamente se ven algunas camisetas en la zona céntrica y eso sí, entre los locales coinciden en que mañana la ciudad se transformará por completo.

Este martes, sin embargo, el movimiento fuerte se registró en Termas de Río Hondo, a 75 kilómetros de la capital provincial, donde se alojaron ambos planteles, y entonces esa zona despertó más interés de los fanáticos, que buscaron la manera de saludar y tener contacto con sus ídolos.



De a poco van llegando los hinchas a Santiago del Estero, donde se aguarda que arriben en masa desde las primeras horas de mañana, aunque el sabor a final ya se puede sentir, mientras el impactante y moderno estadio Único-Madre de Ciudades aguarda expectante el choque decisivo que consagrará a xeneizes o cordobeses (por primera vez) como campeones de esta desde hace unos pocos años tan deseada Copa Argentina.

Comentarios