El partido en el Julio Humberto Grondona fue tan gris como el cielo que cubrió a todo Sarandí. Arsenal, ya sin Israel Damonte sentado en el banco de los suplentes, buscaba un triunfo que le permitiera abandonar el último lugar de la tabla de posiciones y condenar a San Lorenzo como colista. Pero en un choque que pintaba para un empate clavado en cero, a Unión le salió el tiro del final y se terminó quedando con la victoria por la mínima diferencia en el Viaducto.

Con esta nueva derrota el equipo que esta vez lo dirigió Darío Espínola se mantiene en el fondo de la tabla de posiciones. En tanto, el Tatengue se llevó de vuelta a Santa Fe tres puntos vitales para seguir peleando por un lugar en la próxima edición de la Copa Sudamericana.

El encuentro fue decididamente malo. Las imprecisiones y las piernas fuertes se impusieron sobre el buen juego, que brilló por su ausencia. En medio de un trámite flojo los dirigidos por Gustavo Munúa fueron un poco más superiores a fuerza de centros al área para intentar conectar de cabeza.

Por el lado del dueño de casa hubo poco y nada. El Arse trató de sacar rédito con disparos de media distancia pero ningunos de los centros que se precipitaron sobre el área llegaron a destino.

Todo hacía pensar que el encuentro terminaría clavado en cero y repartirían un punto para cada lado, pero Unión guardó una última carta para el final. A los 44 minutos del segundo tiempo llegó un nuevo envío al área que conectó Emanuel Brítez y que Alejandro Medina tapó la pelota pero dejó rebote, y el propio defensor puso el puntín de su botín izquierdo para empujarla desde el piso y marcar el único gol de la jornada.

Solamente con eso le alcanzó al Tate para llevarse la victoria. el local volvió a mostrar una pobre imagen y acrecentó aún más su flojo presente, que se ve reflejado más que nunca en la tabla.


 

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