Premio a la practicidad y de paso a la final... Villa San Carlos hizo fácil lo que parecía complicado y ante Dock Sud, al que le había ganado en el partido de ida 2-0, selló su pase a la final con una categórica goleada 3-0. Para el Docke, lamento y bronca de sus hinchas.

La tarde arrancó de buena manera para el dueño de casa. Rápidamente tomó el protagonismo y con el apoyo de sus simpatizantes, que por cierto acompañaron en gran número, fue acorralando al equipo que entrena Jorge Vivaldo. Y así fue que tuvo dos ocasiones claras, pero ni Leandro Caruso ni Damián Ledesma pudieron con la presencia del arquero Nicolás Tauber.

San Carlos bajó a uno de los candidatos y se ilusiona (Rubén Paredes).

El complemento fue muy diferente. El elenco de Berisso modificó su forma, se animó y al igual que en el partido de ida, el ingreso de Samuel Portillo resultó clave.

Primero fue Martín Ávalos, que en la puerta del área recibió una habilitación de Alegre y con una media vuelta definió cruzado para la apertura del marcador. Con la serie ya casi definida, Lugones conectó un centro de Portillo para el 2-0.

A esa altura con el dueño de casa totalmente desconcertado (el partido estuvo unos minutos parados por las bengalas que comenzaron a tirar sus simpatizante), el citado Samuel Portillo, quien había convertido los dos goles en el partido de ida, liquidó la historia con un testazo.

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