Por Alfredo Luis Di Salvo  

Juan Román Riquelme, por su abanico de condiciones fue muy difícil de marcar. Arranca y frena, tiene la aptitud natural de saber buscar los espacios libres,  siempre pide la pelota y la esconde, como un mago la hace desaparecer bajo su suela, sabe defenderla como muy pocos, poniendo bien el cuerpo y utilizando los brazos, la lleva a los rincones de la cancha donde pueda protegerla del maltrato de los demás.

Tuve la enorme oportunidad de escribir su biografía, hace más de un año, y todavía no fue publicada la titulé “El Torero” y lo investigué durante más de nueve meses. Es mañero, hosco y sinuoso, pero un fenómeno como jugador… Pelea con Rojitas y Martín Palermo en ser considerado el máximo ídolo de Boca Juniors.

El domingo 13 de octubre de 2013, hace cinco años, se convirtió en el jugador con  más presencias en La Bombonera en el cotejo que su equipo enfrentó a Rosario Central, por la undécima fecha del Torneo Inicial 2013.  Alcanzó los 195 partidos superando a Silvio Marzolini con 194, otro de los grandes protagonistas de la historia boquense.

Román, el 13 de octubre de 2013, en la Bombonera (Pablo Villán - Crónica).

Al ingresar al campo de juego agradeció emocionado al público que lo recibió con una enorme ovación, justo una fecha después de haber ganado el Superclásico en el Monumental.

Llegó a este planeta con la Copa del Mundo debajo del brazo, el 24 de junio de 1978, un día antes de la primera conquista nacional de la Copa Mundial de Fútbol. Es una fecha muy paradigmática para los argentinos: con pocas horas de diferencia, pero de 1987, nació el mejor jugador de la actualidad, Lionel Messi.

También ese día se recuerdan los imprevistos accidentes que causaron la muerte a dos personajes entrañables, en 1935 de Carlos Gardel y en el 2000 delPotro” Rodrigo.

Tanto Riquelme como Messi, además de ser cracks, tienen mucha empatía y se encuentran articulados en numerosas semejanzas: que usen la 10, que ambos hayan jugado en el Barcelona, que los dos fueran campeones mundiales Sub-20, que lograran la medalla de oro en los Juegos Olímpicos 2008, de carácter similar en un campo de juego y que festejen el mismo día su cumpleaños. Es evidente que estas causas tiene un efecto significativo para toda la sociedad.

Recordar sus títulos es un hecho conmocionante. Conquistó 6 Campeonatos nacionales con Boca Juniors y obtuvo 9 Copas Internacionales: Sudamericano y Copa Mundial Sub-20 en 1997, con el seleccionado argentino; Libertadores e Intercontinental en 2000; Libertadores 2001, Libertadores 2007 y Recopa Sudamericana 2008 con Boca Juniors; Copa Intertoto 2004 con el Villarreal de España y Juegos Olímpicos de Pekín 2008, con la Selección Argentina.

Abandonó el fútbol el 7 de diciembre de 2014, con el ascenso de su primer amor: Argentinos Juniors. Pasaron 18 años, 670 partidos y 173 goles. Está organizando el partido homenaje para el año venidero.

Nos dejó una carrera fantástica, mágica, una manifestación lúdica incomparable, que seguramente provocará angustia, tristeza, e intentos inútiles por revivir momentos de éxtasis futbolístico. Si bien la vida es un mar de alegrías y desconsuelos, aciertos y errores: “Uno puede alcanzar el éxito cuando le pierde miedo al fracaso…” Juan Román se lo perdió.