Se rompen las manos de tanto aplaudir al equipo los hinchas de Racing. Cantan y cantan hasta que las gargantas quedan al borde de la afonía. No es de bronca como el año pasado. Es de alegría, de felicidad. Es que este equipo de Fernando Gago que tantos elogios recibió en lo que va de la temporada, dio una exhibición de buen fútbol, voracidad ofensiva y llegó al gol para completar una jornada inolvidable con el 5-0 a Aldosivi y así llegar a la semifinal de la Copa de la Liga. 

Siempre busca la Gagoneta. A veces se excede en el toqueteo, pero cuando encuentra espacios  y algunas individualidades están con las luces encendidas puede ser letal. El pibe Alcaraz tuvo un primer tiempo "Champions League"; Moreno y Miranda  estuvieron siempre donde tenían que estar; Chancalay encaró todas las jugadas (ganó más de las que perdió); Rojas por derecha estuvo muy activo; Copetti las pelea todas y tuvo su premio en el segundo tiempo; Mura y Piovi suben por las puntas y Chila Gómez apareció cuando debía.


Claro que pasó algunos apuros en la etapa inicial, cuando Martínez y Maciel ponían pases filtrados entre lo volantes y defensores de la Academia. Pero el local tuvo una noche inspirada, pegó al comienzo de cada tiempo y dominó a su gusto.

El arranque fue frenético. Al minuto lo tuvo Rojas y le sacaron el gol en el área chica; respondió Mosquera, pero Chila le tapó el mano a mano.

Pero a los 2 minutos y medio, un centro de Rojas desde la derecha aterrizó en la cabeza de Alcaraz para el 1-0. Un gol que debía tranquilizar a la Academia y sin embargo siguió buscando, con vértigo, abriendo la cancha y precisión en los pases. A los 21, el 2-0 fue con Chancalay por izquierda y un centro pasado que Alcaraz bajó con el pecho y "reventó" el arco.


Si se esperaba una reacción del Tiburón, Racing la desestimó enseguida, porque iban ¡11 segundos del epílogo! cuando le cometieron penal a Copetti, que el mismo transformó en el 3-0, y poco después el delantero aprovechó la desinteligencia de la defensa visitante para marcar el cuarto.


Gago cambió medio equipo y Racing siguió creando situaciones. Los hinchas le hicieron "un mimo" al ingresado Cardona, por algún toque, y el colombiano dio un pase sin mirar para que Chancalay se la sirviera a Correa, quien estampó el 5-0 (la pelota pegó en los dos palos y entró).


La de Racing definitivamente fue una noche para aplaudir y cantar hasta la afonía y eso es lo que hicieron los hinchas en el Cilindro.

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