El torneo comenzó con polémica para Patronato. Es que el conjunto de Paraná sufrió la no sanción de dos penales que pudieran haber roto el cero a su favor en el comienzo de la Superliga. El Patrón y Colón igualaron sin goles, en un partido de un pobre arbitraje de Pedro Argañaráz (no cobró dos penales para Patronato), pero con brillantes actuaciones de los arqueros Sebastián Bértoli y Leonardo Burián, claves en el marcador definitivo.

Desde los primeros minutos, ambos arqueros se quedaron con múltiples posibilidades que pudieron haber permitido que el marcador se abriera en el primer tiempo, algo que no terminó sucediendo ni en esa etapa, ni en el complemento. Patronato comenzó mucho mejor el encuentro y se llevó puesto a Colón en los primeros momentos. Sin embargo, teniendo menos la pelota y siendo superado, a los 15 minutos el Sabalero tuvo la primera chance de gol cuando Alan Ruiz metió una gran habilitación para Correa quien quedó mano a mano con Bértoli, el delantero definió de "sombrerito", pero el arquero salió rápido y llegó a desviar la pelota.

En medio de ese ida y vuelta, una acción del equipo de Paraná generó la primera gran polémica del partido, luego de que Emanuel Olivera tocara claramente la pelota con su antebrazo en pos de cubrirse el rostro ante el envío, pero Argañaráz optó por el tradicional "siga, siga".

En el complemento, el ritmo del partido no se detuvo y siguió teniendo a los arqueros como protagonistas, a pesar de que Bértoli tuvo un poco más de trabajo que Burián y el referente no se achicó para nada.

Durante este segundo tiempo, otra vez el árbitro volvió a tener una pifia grosera, ya que sancionó como tiro libre fuera del área, una infracción que fue claramente dentro de la misma, de Cristian Bernardi contra Barceló. Así, mientras Colón se fue conforme con la unidad, Patronato se fue contento también con su producción, pero con bronca por verse perjudicado en el marcador.