A lo largo de su carrera, Pablo Pérez demostró enormes virtudes futbolísticas pero también dejó en evidencia que juega al límite. Discuta cada pelota con mucha vehemencia y, como consecuencia de esa decisión, las tarjetas aparecen de forma sistemática. Tal es así que en el pasado certamen fue el jugador que más infracciones cometió y este torneo lo inició con una roja. Y para colmo lo habían perdonado la vida, contemplando que lesionó a Agustín Bouzat con una patada descalificadora (solo vio amarilla).

Un mal pase de Nadalín generó que la pelota quedara dividida. Y en plena disputa, Pérez se tiró muy fuerte impactando su planta en la pierna izquierda de Bouzat, quien debió pedir el cambio. Poco después, el delantero fue trasladado a una clínica cercana con una férula en la pierna. 

Lejos de bajar los decibeles, el mediocampista de Newell´s continuó jugando al límite, a tal punto que en el complemento vio la roja por recibir la segunda tarjeta amarilla. 

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