Un Tigre de revancha... Con el correr de los años, Radamel Falcao se ha transformado en una pieza insoslayable en la selección de Colombia. Sin embargo, a pesar de su comprobada calidad, el delantero tenía un debe en su exitosa carrera futbolística: jugar un Mundial.

Meses antes de Brasil 2014, y en su mejor momento en Mónaco de Francia, el Tigre sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de su pierna izquierda y se perdió la oportunidad de jugar la Copa del Mundo. Y luego de su lesión, al ex River le costó regresar a las canchas y no podía recuperar su nivel logrado en temporadas anteriores. Parecía que las chances mundialistas se diluían... Sin embargo, en su vuelta al conjunto francés, el artillero volvió a brillar y fue convocado nuevamente en el conjunto cafetero. Y con su personalidad, unida a su juego y liderazgo dentro y fuera de la cancha, le dieron un lugar entre los once y el derecho a portar el brazalete de capitán de la selección colombiana. Pero, a pesar de todo lo vivido, Falcao sueña como un chico y afirmó que intentará vivir con alegría la experiencia en tierras rusas. "Para mí es un orgullo representar a Colombia en un Mundial. La vez pasada me quedé afuera por una lesión y fue algo que me dolió durante mucho tiempo. Pero el fútbol suele darte revancha y esta vez tendré mi chance. Espero aprovecharlo al máximo esta oportunidad", expresó el Tigre, que tendrá su primera vez en un Mundial.