Llegó a comienzos de año en medio de la incertidumbre de los hinchas. Su pasado en el Emelec, sin ninguna experiencia fuera de Ecuador, no generaban mucha expectativa, más allá de que cuando el pase se caía, fue Ariel Holan quien lo reflotó convencido de que le podía dar un salto de calidad a Independiente. El primer semestre y gran parte del segundo transcurrieron con pena y sin gloria para Fernando Gaibor. Pero en el momento en que las miradas de reojo ya se transformaban en impaciencia, el volante hizo un click y sin deslumbrar, demostró que tenía cosas para darle el equipo. Por supuesto que aún no justificó el importante esfuerzo del club por incorporarlo, pero sí logró cambiar la imagen y ser decisivo en los últimos partidos.

A pesar de gozar de un buen presente, el hombre de la camiseta número 10 no recuerda los momentos duros en la Argentina. "Por la cantidad que se pagó por mi llegada (4.200.000 dólares por el 70 por ciento del pase), algunos piensan que tengo que hacer cuatro goles por partido y gambetear a todos. Parece que tengo que salvarle la vida a Independiente", dijo algo molesto.

En diálogo con De la Cuna al Infierno Radio, Gaibor manifestó: "En lo personal estoy contento, todo lo negativo lo dejo atrás, lo borro de mi vida. Ahora me siento muy bien y con confianza, disfruto del presente. Es fácil dañar a un jugador cuando no tiene continuidad. Me dolió todo lo que pasó, pero ya quedó atrás".

Con respecto a la actualidad de Independiente, el ecuatoriano confió: "Hemos realizado un gran trabajo luego de pasar por momentos difíciles como fue quedarnos fuera de la Libertadores. Siempre tratamos de proponer desde el juego, durante los 90 minutos buscamos generar peligro".

Sobre el penal convertido ante San Martín de Tucumán, comentó: "Me lo pidió el Puma, pero dialogamos y al final decidimos que pateaba yo". Fue una noche redonda en lo personal porque además de ser figura, a la salida del estadio, su nombre fue coreado por primera vez. "Cuando me retiré del partido recibí la ovación de la hinchada, y eso es algo inolvidable", cerró.