Parece que el pase de Lucas Olaza finalmente se haría, porque ahora toda la presión la tiene Gonzalo Maroni, quien hasta recibió el llamado del presidente de Talleres, Andrés Fassi, para que aceptara jugar en el Tallarín, a pesar de su amor incondicional por Instituto de Córdoba.

Poniendo a Maroni en la responsabilidad de la llegada de Olaza, Boca cede al jugador al club cordobés por un año con una opción de compra de 15 millones de dólares.

Dicen que es un dinero que Talleres jamás podría pagar. ¿Y si durante el año consigue un comprador? Teniendo en cuenta que Fassi es vice del Pachuca de México, mercado rico si los hay.

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