De entrada, las expectativas en el debut de ambos en la Superliga eran las mejores. Para River, porque luego de avanzar en la Copa Argentina (se metió en octavos de final) y de seguir firme en la Libertadores, se ilusionaba con arrancar con el pie derecho también en el campeonato doméstico.

 

Y para Huracán, porque necesitaba regalarle un triunfo a su gente luego de la eliminación copera ante Atlético Tucumán. Sin embargo, el deteriorado campo de juego no colaboró para nada, y así terminaron redondeando un 0-0. 

 

Por historia y jerarquía, el Millonario asumió el rol protagónico en Parque Patricios y ya a los 3 minutos pudo haber sacado ventaja tras la siesta que se pegó la última línea del Globo, pero Marcos Díaz se lució para quedarse con el mano a mano frente a Scocco.

 

Cumplido el primer cuarto de hora, River se benefició con un penal por la mano de Garro, pero Pity Martínez no logró cumplir con la ley del ex desde los once pasos (no acertó al arco).

 

A partir de ahí Huracán reaccionó y equilibró el juego, aunque sin profundidad, mientras que River pareció sentir el impacto del penal dilapidado y su figura comenzó a opacarse.

 

Las expectativas de un lado y otro reaparecieron recién previo al descanso, pero una vez más Díaz le ahogó el grito a Scocco al contener un tiro libre, mientras que a los 47 el Globo sonrió con el gol de Mendoza que fue bien anulado por una infracción previa de Gamba a Armani.

 
El complemento estuvo de más. Huracán y River se mostraron muy erráticos y, salvo por una atajada de Armani con travesaño incluido en el final, no hubo situaciones de gol.
 
 
 
Fotos: Rubén Paredes y FotoBaires