La lentitud de Emmanuel Brítez y los errores de Nicolás Figal en la caída del domingo pasado ante Atlético Tucumán, generaron preocupación en el cuerpo técnico de Independiente. En un partido, quedó sepultada la imagen de solidez que el equipo pretendía empezar a reconquistar siendo la primera vez que recibió cuatro goles en la era Ariel Holan. Es más, la anterior oportunidad en que al Rojo le hicieron bailar un cuarteto fue precisamente en la provincia donde nació ese ritmo: Córdoba. El 6 de diciembre de 2014, el equipo por entonces dirigido por Jorge Almirón se iba de vacaciones mareado tras caer por 4-0 ante Belgrano, en el Kempes. Es decir que debieron pasar casi cuatro años para que el conjunto de Avellaneda vuelva a recibir semejante cantidad de goles en noventa minutos.

Si tuviera a todos los futbolistas a disposición, Holan cambiaría al menos en la zona defensiva. Se sabe que Alan Franco no estará en condiciones de reaparecer hasta 2019. En tanto Gastón Silva no se encuentra en su mejor condición física pero pronto estará volviendo al primer equipo. Es más, el DT abriga esperanzas de que pueda ser de la partida este domingo frente a Argentinos, en el Diego Maradona.

El uruguayo, que se encuentra en recuperación de la lesión muscular grado 2 del obturados externo del muslo izquierdo, evidenció una mejora importante que le hizo abrir los ojos a Holan, quien lo tiene entre sus jugadores preferidos. Es cierto que la práctica de hoy puede empezar a definir si estará o no disponible en La Paternal. De todas maneras, el entrenador esperará al defensor hasta el sábado, para ver si finalmente lo incluye o a lo sumo lo sienta en el banco de suplentes.

De poder jugar, el gran interrogante pasa por ver quien sale. ¿Los citados Brítez o Figal o Sánchez Miño? La cuestión es que si Silva no puede retornar, el once sería el mismo que arrancó en el José Fierro. Pero si está en condiciones de reaparecer, un movimiento defensivo habrá.

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