Si, aunque parezca mentira, aunque los hinchas de Boca sigan sin entender demasiado qué pasa, pero en el Xeneize las ideas no están claras. La política de refuerzos no se conoce, no se entiende y esto es lo peor. Porque mientras Daniel Angelici oferta varios miles de dólares más a Santos Laguna por Carlos Izquierdoz, por el otro lado se reflotó lo del marcador central de Milan, Gustavo Gómez.

Cuesta creer, pero es verdad: la dirigencia xeneize volvió a preguntar por Gómez y éste, quien se iba a ir a Palmeiras, no lo hizo, y es por esta situación por la cual Guillermo Barros Schelotto se volvió a ilusionar con la compra del paraguayo.

Recordemos que éste es el tercer mercado de pases que Boca intenta contratar al futbolista. Primero fue cara a cara con Lanús, club que terminó vendiendo al jugador a Milan. Luego las negociaciones fueron con los italianos, ya que el defensor no era tenido en cuenta para el equipo titular. Pero Milan quería recuperar los 12 millones de dólares que le había pagado al Granate.

No hubo caso ni negociación. Todo se enfrió hasta éste mercado de pases y fue ahora que el jugador estaba interesado en venir a Boca si el club le respetaba el contrato que tiene con el conjunto italiano. Además, no se mostró muy entusiasmado con la posibilidad de jugar en el Xeneize, instancias tan decisivas como los octavos de final de la Copa Libertadores de América.