Transcurrían 25 minutos del primer tiempo en el Bosque platense cuando el peruano Miguel Araujo dejó su primera huella en el fútbol argentino. El defensor, que debuta en Talleres, le metió un patadón "a lo karateka" a Matías Gómez y, aunque parezca insólito de creer, el árbitro no lo expulsó.

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