Boca visitará a River el próximo domingo, desde las 17, en el estadio Monumental por la fecha 5 de la Superliga y esa será la primera vez que se enfrenten desde la revancha de la Superfinal de la Copa Libertadores de América disputada en el estadio Santiago Bernabéu, en la que se impuso el Millonario y se quedó con toda la gloria.

Este cotejo, será también la vuelta del elenco Xeneize al Antonio Vespucio Liberti, como aquel recordado 24 de noviembre que terminó con hinchas de club de Núñez lanzando piedras contra el micro que transportaba a los comandados por aquel entonces por Guillermo Barros Schelotto, que determinó la posterior suspensión del partido.

El chofer del plantel de Boca desde hace más de 10 años, Darío Rubén Ebertz, que estuvo presente ese día, explicó que ahora el vehículo está blindado y que no ocurrirá algo similar. 

"Va a ser la primera vez que vuelva, pero sin dudas me genera una sensación muy rara, extraña. Aunque creo que esta vez no pasará nada, porque si ocurre algo es para que se desmadre todo de nuevo. Si volvemos a lo mismo es como que no aprendimos nada", aseguró en una entrevista con Olé. 

"No tengo miedo. Ahora el micro está más seguro y eso ayuda. Llevaron un auto al predio de Boca en Ezeiza con los mismos vidrios blindados que se le pusieron al micro y hasta los mismo jugadores le pegaron con una maza y no se rompe. Tiene doble vidrio con una lámina de espesor muy gruesa en el medio, y eso no deja que la piedra que impacta pase para el otro lado. Mirá que le pegaron fuerte eh, y nada", añadió.

Ebertz comentó las sensaciones que le dejó ese día en que Pablo Pérez, entre otros jugadores, fueron heridos.

"Es difícil, soñé un montón de veces con ese día. Pero trato de llevarlo lo mejor que pueda. Más vale que lo pienso en todo momento, porque así como no pasó nada, podría haber pasado una catástrofe, un desastre", deslizó. "A alguien se le escapó la tortuga. Se confundieron los que tenían que controlar a la gente. Nunca me pasó de tener a tanta gente cerca del micro. He ido a montones de clásicos y nunca pasó igual. El lugar que más miedo me da es en Quinteros, donde está la rotonda. Hay cuatro calles para todos lados. Ahí es donde debería estar la mayor cantidad de policías. El operativo lo preparan ellos y saben. No podemos entrar por Figueroa Alcorta o por el puente Labruna porque están todos los de River. Nunca tuvimos problemas hasta ese día...", concluyó.

Comentarios