El martes fuimos el único medio en adelantar que Eduardo Domínguez estaría muy enojado con los dirigentes de Independiente porque no llegan los refuerzos a su equipo y que por este motivo podría dejar su cargo. Es que Iván Marcone fue el único futbolista que llegó en este mercado de pases, que la directiva Roja le había prometido al entrenador iba a ser más fuerte de lo demostrado hasta el momento. 

Con ese malestar encima, el director técnico no se presentó a la conferencia de prensa, post victoria ante Atlético Tucumán por la Copa Argentina

El mal humor no sería solo del Barba sino que el Rolfi Montenegro también estaría con mucha bronca por la situación y el tema principal es que Rodrigo Aliendro estaría más cerca de River que de Avellaneda. 

Más allá de esto, es importante destacar que si bien el paso de Domínguez por el banco no es el mejor, las estadísticas tampoco son tan malas: dirigió 26 partidos, de los cuales ganó diez, empató nueve y perdió siete. 

Por el momento, la de Marcone fue la única incorporación. Y, para colmo de males, a la falta de llegadas de nuevos jugadores, se le suman las bajas y las negativas, ya que Gerónimo Poblete abandonaría la institución para pasar a Lanús, luego de que finalice su contrato en unos días. A esto se le suma la situación de Juanito Cazares (el autor del gol de la clasificación ante el Decano) que tampoco tiene definida su continuidad, más allá que su idea sea continuar en la institución. 

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