Los hinchas de River, que habían comenzado la tarde-noche de manera ordenada el acceso al estadio Monumental hasta completar su capacidad, luego generaron momentos tensos en las adyacencias que derivaron en serios incidentes que terminaron desbordando la zona de molinetes. 

Cuando el comienzo del encuentro era inminente, alrededor de las 21.30, se produjo una disparada de simpatizantes que se lanzaron contra el último control de acceso al estadio, lo que provocó forcejeos, discusiones y corridas porque ninguno se quería perder la fiesta en el Antonio Vespucio Liberti. 



Hombres, mujeres y niños se agolparon frente a los molinetes tratando de apresurar la habilitación para sus ingresos, ya que el partido estaba a un par de minutos de su inicio.

Por eso, justo a las 21.30 (el encuentro comenzó cinco minutos después), se decidió la liberación de los molinetes y los aficionados saltaron sobre ellos o, en algunos casos, pasaron por debajo, todos corriendo después a gran velocidad ya procurando ocupar sus lugares dentro de las graderías del Monumental.

Recordemos que las 72 mil ubicaciones estaban agotadas desde el día Sábado. 

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