Gustavo Oberman tiene 36 años y miles de experiencias vividas en sus 18 años como futbolista profesional. Fue campeón con Argentinos, el club que lo formó, dejó en el banco de suplentes a Lionel Messi durante un Mundial juvenil con la Selección Argentina y cumplió su sueño de ponerse la camiseta de River. La profesión lo llevó a probar suerte en destinos exóticos como Rumania e India, y hoy es una de las figuras de Dock Sud, el club que le dio un lugar cuando todo parecía perdido. Y con el Docke cumplió el sueño que tanto anheló: el ascenso, después de tanto que se le negó al Inundado. Por eso, todavía en pleno festejo, Cachete charló con Crónica del Ascenso, sacó pecho por lograr el campeonato y también dejó en claro que quiere cumplir su deseo de jugar con Dock Sud en la Primera B.

Gustavo Oberman fue clave en su rol para obtener el ascenso (Nahuel Ventura).

-Después de tanto que se les negó, pudieron ascender...

-Tuvimos de todo, pero obviamente estoy muy feliz. No solamente por esta final. Hay muchos que venimos de pelear un campeonato y haber perdido en las últimas fechas la posibilidad de ascender. Todavía estábamos con el estigma de la final perdida con Merlo. Cuando empezás a crecer, uno sabe que son más las derrotas que las victorias. Por eso las victorias hay que celebrarlas.

-¿Les pesaba el recuerdo de la final perdida con Merlo de la temporada anterior?

-Siempre hay aprender que aprender de los errores que uno comete. Con Merlo perdimos por dos pelotas paradas. Pero para este torneo, se han sumado chicos que venían con hambre de gloria. Logramos muy bien el campeonato en la primera parte y nos costó un poco mas el segundo. Pero en la final con Berazategui fuimos claros ganadores.

-En algún momento, y más con el Clausura donde no pudieron mostrar lo mismo que en el Apertura, ¿pensaron que se podía escapar?

-La verdad que no. Nosotros en la anterior llegamos de la misma manera que llegaba Berazategui en la final anterior. Acá es clave tener la mentalidad fuerte. Y nosotros tuvimos varias semanas de estar pensando en la final. Demostramos que quizás no fuimos un equipo tan vistoso pero si tuvimos mucha decisión y mucho esfuerzo y ganamos de esa manera.

-El Docke cuenta con jugadores de experiencia en Primera como vos, Caruso, Monzón, Matías Giménez, Tula... ¿Cómo es la relación con los más chicos?

-Los más grandes no solo transmitimos, sino recibimos y aprendemos cómo se manejan los chicos. La forma que tienen, de donde vienen, no es lo mismo ser un juvenil de un equipo de Primera, que de ascenso. Nosotros vinimos acá a predicar con el ejemplo de no darte por vencido y de tratar de hacer todo lo que se pueda. No estamos para dar consejos, sino para estar presentes cuando lo necesiten. Aprendí en todos lados eso, desde el Mundial juvenil que jugué, en Argentinos, en River, afuera. Hay que predicar siempre con el ejemplo.

-Dock Sud te rescató en un momento difícil: ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando salieron campeones?

-En mi caso como cada vez que tengo la suerte de celebrar con mi familia. Ellos me vieron derrotado muchas veces. Tuve dudas de que hacer, de si seguir jugando. El Docke me rescató como vos decís. Y me dolió mucho cuando perdimos las finales porque a mi edad pensás siempre puede ser la ultima vez que podes ganar algo. Por eso, cuando ganamos, pensé en mi vieja que lamentablemente ya no está y me bancó siempre.

-¿Y ahora? ¿Cómo sigue esta historia?

-Hay que renovar el contrato primero, pero mi intención la idea siempre fue seguir en el Docke y jugar en la B. Me quiero retirar en la B Metro con el Docke. Ojala que se pueda dar. Ahora pudimos ascender, y la verdad quiero cumplir mi sueño. Me falta ascender de la B Metro al Nacional. Sería muy lindo, pero sabemos que es muy complicado. Aunque el día que no tenga sueños, es el dia que no voy a jugar más.

Comentarios