Los jugadores de Primera D siguen a la espera del comienzo del Clausura (una fecha tentativa es el 19 de septiembre), pero no son los únicos. También están los preparadores físicos, que deben hacer "malabares" para planificar sus trabajos, teniendo en cuenta que no tienen una fecha exacta de los tiempos con los que contarán.

"Crónica del Ascenso" dialogó con Guido Bavaro, quien a los 33 años, en la actualidad es el Profe de Muñiz. "Empecé en San Miguel en inferiores, después Juventud Unida y desde hace un año estoy Muñiz. Estoy abocado al futbol, con una escuelita, y también trabajo en colegios, porque soy profesor de Educación Física", arrancó contando.

En pleno entrenamiento en Muñiz.

-Uno se imagina que debe ser complicado elaborar un plan de trabajo y que quizás digan "empieza en quince días..."

-Planificar el laburo es muy difícil, pero uno lamentablemente se va acostumbrando, porque ya pasó cuando terminó el torneo pasado. Fue ir planificando, en base a una fecha estimada que se acerque a lo que podía ser. Y a medida que veíamos que se acercaba esa fecha empezábamos a modificar, a restructurar.

-¿Hay incertidumbre, ansiedad?

-Totalmente. Uno se va adaptando, pero es difícil. Si uno sabe que está a quince días de empezar, sabe que puede trabajar de cierta manera. El tiempo de descanso después de un torneo es importante. Uno puede armarse de una manera, con cargas específicas... Se hace difícil el manejo de la ansiedad. Hay ansiedad por jugar. Yo no tengo problemas en ir a entrenar todos los días, porque siempre hay cosas para mejorar. Uno dice "ya va a arrancar, ya va a arrancar", y los jugadores quieren jugar. A veces dicen "basta de entrenar", quieren jugar…

-Con todos estos problemas y el momento en el que puedan retornar, ¿hay más posibilidades de lesionarse?

-Depende como uno lo encare. Yo trabajo mucho la parte de fuerza, las barras, los pesos. Eso es reductor en porcentaje de lesiones y le doy mucho énfasis. Los niveles de fuerza se pueden seguir mejorando y eso me asegura que tengan más base estable y lo planteo desde ese lado.

-Y también uno se imagina que en el caso de ustedes tienen en cuenta que los jugadores trabajan, o estudian, llegan colgados en un colectivo...

-Si. Eso es la D me ha pasado. Terminan de entrenar y van a laburar 8 horas, o vienen de trabajar y entrenan, el descanso es otro, la alimentación es otra. Todos esos aspectos con este tipo de trabajos, ayudan. Con déficit de sueño y alimentación hay más tendencia a lesionarse. Nosotros por suerte casi no tuvimos lesionados. Cuando hay partidos cada 4 días, no son como jugadores de Primera, que tienen un kinesiólogo que los atiende todos los días o que tienen la recuperación de ellos. Y hay que ayudarlos para que aguanten todo un torneo.

-Para vos debe ser un aprendizaje todo eso

-Ni hablar. Hay que interiorizarse en todo. El Profe es un "hace todo", porque no hay nutricionista, psicólogo y hay que darles una mano. Uno es amigo, psicólogo, traumatólogo, etc, jaja. Acá termina la jornada y "chau profe, me voy a laburar". Siempre es un desafío y uno aspira a crecer. Hay que ir de menor a mayor. Es sacrificio y los jugadores valoran el laburo. 

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