En el último tiempo, la parte deportiva pasó a un segundo plano para Julio César Falcioni, quien pudo superar al cáncer y volvió a dirigir a Independiente. Su estadía en Avellaneda también estuvo acompañada por momentos difíciles: tuvo COVID-19 siendo paciente de riesgo pero logró sobrepasarlo.

Sin embargo, en estas horas llegó la peor noticia: falleció su mujer, quien llevaba un largo tiempo peleando contra una enfermedad terminal. 

El Emperador dirigió apenas uno de los últimos siete encuentros del Rojo. Tanto el coronavirus, como sus altibajos de salud y el estado crítico de su esposa, provocaron lógicos vaivenes emocionales en el entrenador. Por eso sus ayudantes y hasta el entrenador de arquero se hicieron cargo del primer equipo.

El plantel y la dirigencia lo acompañaron en cada momento, sin apurar sus tiempos. Y, lógicamente, lo seguirán haciendo en el futuro inmediato. El mundo del fútbol y sus actuales dirigidos, le enviaron palabras emotivas y las condolencias por la dura pérdida. ¡Fuerza Julio!

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