Con apenas 19 años, Ricardo Centurión debutó en Primera con la camiseta de Racing. Pasaron casi siete años de ese encuentro ante Rafaela que decretó su bautismo en la elite, y en ese lapso protagonizó varios sucesos negativos fuera del ámbito del fútbol.

A los pocos meses de jugar en la máxima categoría tuvo el primer exabrupto, ya que circuló en las redes sociales una imagen posando con un arma, generando mucho revuelo en el ambiente.

Lejos de mermar la exposición negativa, reincidió el 4 de septiembre de 2016, día que fue a bailar y a la salida embistió con su BMW a tres autos y se dio a la fuga.

Y por si fuese poco, a los 45 días volvió a aparecer en las redes sociales porque se filtraron fotos en las que estaba desnudo en la concentración de Boca.

Ya en 2017 (15 de febrero) trascendieron imágenes en un reconocido hotel de Mar de Plata, ya que su estado no era el indicado, discutiendo con varias personas e invitando a pelear a algunos compañeros en horas de la madrugada.

A mediados de ese mismo año, Melina Tozzi, una ex novia, lo denunció por violencia de género, presuntas amenazas y agresiones. Y a los pocos días reincidió con las armas: "Si antes era un hijo de p... ahora soy lo peor", puso en Instagram con una escopeta en la mano.

¿Qué pasó en julio? En un boliche de Lanús se enojó cuando le pidieron una foto y sus amigos agredieron a un grupo de jóvenes, generando una discusión que involucró a varios patovicas.

En 2018 tampoco pasó desapercibido: el 19 de marzo el jugador fue frenado por un control policial y se negó a la realización del control de alcoholemia, con el agregado que trató de sobornear a un policía y todo terminó con el secuestro de su auto.