Cuando hay problemas entre los chicos, los grandes deben ser los que encarrilen la situación. Sin embargo, todo lo contrario sucedió en un encuentro de 5ª división de la Liga Chaqueña de Fútbol. Sameep y Chaco For Ever igualaban 1 a 1, cuando el árbitro sancionó un penal para el Albinegro, que actuaba como visitante.

La sanción provocó que los integrantes de ambos equipos comenzaran a empujarse, hasta que algunos padres de los chicos de Sameep irrumpieron en el campo de juego, pero en lugar de separar a los futbolistas, se trenzaron a golpes de puño con los adversarios, en una pelea que incluyó a los entrenadores.

La batalla campal se tornó incontrolable, debido a la falta de personal policial, por lo que el árbitro tomó la decisión de suspender el encuentro, con el marcador igualado, ya que no fue posible la ejecución del penal.

José Luis Aquino y Luciano Pérez, cuyos hijos pertenecen a Chaco For Ever, realizaron la denuncia en la Comisaría 12ª y aportaron como prueba los videos de las agresiones sufridas por la delegación albinegra.

"Como se aprecia en el video viralizado, hubo algunos empujones, pero no tenemos denuncia por lesiones. La Policía del Chaco no cubre con servicio adicional los eventos de divisiones inferiores, solamente lo hace con la primera división. Entonces, a veces se complica, por los papás que están alterados", explicó el comisario Fernando Romero, en declaraciones a LT7 Corrientes.

Mientras se aguardan las resoluciones penales, el hecho ya tuvo consecuencias deportivas, ya que la Liga Chaqueña tomó cartas en el asunto y resolvió suspender al club Sameep para competir en todas sus categorías.

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