En José ingenieros siguen disfrutando. Es lógico: en el partido donde todos los flashes se los llevó el italiano Daniele De Rossi, el que rió último fue Almagro, entregando uno de los tantos batacazos de la historia de la Copa Argentina al eliminar nada menos que a Boca, en tanda por penales. Y lo más destacado, es que la clasificación fue conseguida con buenas armas, jugando como lo expresa la fisolofía futbolística de Carlos Mayor.

Por eso la euforia posterior que todavía se mantiene en cercanías del estadio Tricolor, donde hoy por la tarde volvió a juntarse el plantel tras la gesta en La Plata, ya pensando en el debut en la Primera Nacional.

Entre tantos eufóricos por la histórica victoria se destacaba Brian Benítez, porque por su corazón cruza una banda roja. "Era un partido aparte y muy especial para mí. Soy hincha de River junto a toda mi familia. Además se disfruta por la jerarquía que tiene el equipo al que enfrentamos. Jugar frente a este nivel no lo podemos hacer todos los días", destacó el volante derecho.

En pleno festejo del plantel con el cheque que lo acreditó como vencedor de la instancia de 16avos de final, Benítez no ocultó su amor por el Millonario al realizar el gestito de los tres dedos, en obvia alusión al 3-1 de la final de la Libertadores del pasado 9 de diciembre de Madrid y no precisamente al resultado de la definición por penales.

"Mi hermano me pidió el festejo como el Pity Martínez", agregó el mediocampista, quien en un momento se puso uno de sus dedos mayor en la sien en clara señal de que "estaba loco". Ahí vino a la mente de todos los que conocen la historia el famoso cántico de la hinchada de River: "el Pity Martínez, que loco que está".

Ante la consulta sobre las personalidades del vigente campeón de América que le gustan, fue categórico: "Ponzio me encanta y Gallardo es un ídolo para mi". "Estoy muy contento por el equipo y todo el esfuerzo que se hizo para conseguir la victoria", cerró.

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