Sin grandes objetivos en esta recta final, pues ya aseguró su pasaje a la Copa Libertadores, el hincha de Vélez igualmente tuvo más de un motivo para acercarse ayer al José Amalfitani a presenciar el partido con Patronato. Porque de antemano se conocía que era el último encuentro de Ricardo Álvarez, quien se retira del fútbol, y horas antes del cotejo el club de Liniers informó la partida de Thiago Almada a la MLS. Si bien la idea era despedirlos con una victoria, Vélez no pudo quebrar el cero ante el Patrón.

Con el buen pie de Orellano y de Almada, el local arrancó mejor, generó juego y asomó al arco rival, aunque careció de resolución en los últimos metros. Patronato, por su parte, estuvo más cerca del gol con la temible presencia de Junior Arias, aunque no logró definir con éxito. A los 17 minutos el delantero visitante recibió un regalo de Gianetti en la puerta del área grande, pero Santos le cerró bien el camino.

Y a los 39, en la jugada más clara del partido, Arias remató cruzado y ahí fue Hoyos el que se lució para ahogarle el grito. El elenco de Liniers asomó con peligro cumplida recién la media hora, pero primero Lucero definió desviado, y luego el arquero Mansilla se anticipó para ganarle el duelo a Jara.

El arranque del complemento fue deslucido y casi sin peligro de gol. Sin embargo, la imagen de Vélez cambió mucho con el ingreso de Pratto, quien le aportó su experiencia al ataque. Y a los 24, el Fortín olfateó el gol, luego de una jugada combinada entre el Oso y Lucero, pero Mansilla achicó rápido para desviar la pelota con el pecho.

Ya sobre el último trapo del cotejo, los 34, desde la calidad intacta de Ricky Álvarez, el local casi lo gana con un gol olímpico, aunque no se dio. Sin tiempo para más, Patronato sonrió con el punto conseguido en Liniers (venía de dos derrotas), mientras que Vélez lamentó no poder regalarle un triunfo a Álvarez (terminó como capitán) y a Almada en la noche de sus despedidas.

Comentarios