Entre tantos estrenos poco auspiciosos, tales los casos de Argentina y Alemania, por citar algunos ejemplos, es cierto que de Brasil se esperaba muchísimo más. Sin embargo, su presentación e igualdad 1-1 ante Suiza no hizo más que generar enojos por parte de la prensa brasileña, que no tuvo piedad para descalificar a los conducidos por Tité.

"Debut amargo", fue el título elegido por Lance!, el sitio deportivo más importante de Brasil. Mientras que Folha de Sao Paulo tituló: "Brasil se suma a los que decepcionaron en su debut", y Jornal Do Brasil eligió: "Brasil tiene una actuación poco inspirada y empata con Suiza en el debut: 1-1".

La bronca no sólo quedó en el análisis del juego, sino que también se acordaron del cruce que podría darse en octavos de final: tras la sorpresiva derrota de Alemania ante México, brasileños y alemanes podrían verse las caras tras la semifinal del Mundial de Brasil, que terminó con el recordado 7-1 para los teutones (para esto, uno debe quedar primero y otro segundo, en sus respectivos grupos).

Todo esto sumado al malestar que se generó tras el empate suizo, pues consideraron que el gol de Steven Zuber llegó de una falta sobre Joao Miranda no sancionada por el árbitro mexicano, César Arturo Ramos Palazuelos.

 

El 10 tampoco se salvó...
La máxima figura tampoco la sacó barata. Así como no tuvieron piedad para descalificar el funcionamiento general, tampoco la tuvieron con Neymar. "Fue un auténtico desastre. Mereció ser sustituido. Brasil tiene un buen equipo y calidad colectiva para salir de los problemas, pero Neymar se empeñó en ganar él solo el partido y lo estropeó", fueron las críticas del periodista Arnaldo Ribeiro.

Mientras que el colega Thiago Nogueira lo responsabilizó por no haber ganado en el primer partido del Mundial: "Neymar rindió realmente poco, por debajo de lo esperado. Fue el motivo principal por el que Brasil no le ganó a Suiza. Fue egoísta sobre el campo y por eso recibió tantas faltas".

Claro que, ahora, el jugador del París Saint Germain tendrá la gran posibilidad de cambiar su imagen en el segundo partido, cuando el viernes Brasil se mida ante Costa Rica, en busca de los tres puntos para así dar un paso fundamental en la clasificación a los octavos de final.