No estuvo en la cancha, pero sí fue de vital importancia para que Lanús acceda a la final de la Copa Libertadores de 2017, tras ganarle a River 4-2 en La Fortaleza. La referencia es para Andrés Cunha, el árbitro de la Superfinal del 24 de noviembre. 

Pese a que el uruguayo no dirigió en ese partido, sí fue el juez designado para manejar las cámaras del VAR, que tuvo gran incidencia en el encuentro. Gracias a las repeticiones televisivas, Cunha avisó que el gol de José Sand no fue en offside en el 2-2 y que Montiel le cometió un claro penal a Nicolás Pasquini que significó el pase Granate a la final continental.

Sin embargo, en ese mismo partido, desde el VAR, Cunha no advirtió una mano de Marcone dentro de su área que pudo haber significado el pase Millonario a la llave decisiva de la Copa.

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