El enojo con el arbitraje fue tan grande como la provincia de San Juan. Luego de la derrota contra River en el Monumental, San Martín estalló de bronca contra Germán Delfino: le reclaman que se le fue la pelota a Lucas Pratto en el centro previo al primer gol, en el tercer tanto hay una mano de Rodrigo Mora en la jugada anterior, y por último que no fue penal la jugada entre Luis Ardente y Enzo Pérez. Por eso, apenas terminó el partido, Jorge Miadosqui, presidente del Santo, salió con los botines de punta y pidió por el uso del VAR en el fútbol argentino. "Le mostré la foto a Delfino y me reconoció su error. Con el VAR se hubiese solucionado todo. Es una necesidad para el fútbol argentino", sostuvo el mandatario.

En tanto, siguió con el reclamo y exigió una explicación debido a que se siente perjudicado, más aún teniendo en cuenta la comprometida situación del equipo en la tabla de los promedios: "¿Qué sentido tiene? Quiero que alguien me explique porque nuestra situación no es la mejor en la tabla. Pero con estas cosas en contra no podemos hacer nada".

Y siguió protestando por esa acción del primer tiempo: "Es un error grave y hay que entender a los jugadores, que vuelven a la cancha después del entretiempo sabiendo que el gol en realidad no era gol. Todo se desvirtuó a partir de ahí". Una calentura que será difícil de olvidar en tierras sanjuaninas.