En cuestión de objetivos, Boca arrancó el 2019 positivamente. La llegada de Gustavo Alfaro había generado algunas dudas al comienzo, pero logró ir mejorando el rendimiento con el correr de los partidos y ahora goza de un gran presente.

Este domingo, en Tucumán, no sólo consiguió su quinto éxito en fila (cuatro por la Superliga y uno por la Copa), tras golear a San Martín por 4-1, sino también logró la clasificación a la Libertadores 2020, y también decretó el descenso del Ciruja a la B Nacional.

Le costó encontrar el fútbol que puede generar en ofensiva con sus armas letales. La presión de un equipo necesitado por sumar de a tres, apoyado por un estadio colmado, complicó a Boca, que cortó el juego con muchas infracciones, ya que llegaba a destiempo en jugadas divididas.

Con este triunfo, Boca se clasificó a la Copa Libertadores 2020. (Télam)

Ni Marcone, ni Nández podían controlar el mediocampo. El arranque de San Martín fue con mucho vertiginoso, con el Droopy Gómez junto a Matías García, como principales protagonistas para tratar de inquietar a Andrada. La pelota parada trató de ser uno de sus armas letales. El Santo lo incomodaba siendo corto y tomando a los receptores.

Gonzalo Rodríguez, de arremetida, le ganó a Lisandro López, tiró el centro y Pons, casi debajo del arco, empujó la pelota al fondo del arco. ¿Sorpresa? No, para nada, porque hasta ahí los tucumanos habían sido mejores.

Sin embargo, en el cuarto de hora final, Boca, con la jerarquía de sus jugadores, empezó a encontrar esa reacción esperada. Reynoso agarró la manija, Villa se sumó con su permanente movilidad y Ábila, arriba, también empezó a complicar. Justamente Wanchope tuvo una muy clara, cuando quedó mano a mano ante Carranza, pero logró tapar el arquero y en el rebote el delantero se dejó caer. Pidieron penal, pero Vigliano, acertadamente, no sancionó.

Boca se venía, San Martín aguantaba. El sector izquierdo era el elegido para atacar para el xeneize y en una de esas acciones llegó un centro de Villa y Abila, también casi abajo del arco, logró anotar el empate.

Apareció el Mago Reynoso

El complemento arrancó con el juego cortado y muy conversado, pero Boca logró golpear en el momento preciso. Apareció Reynoso, y emulando a Messi (muy similar a su tercer gol ante Betis), con una exquisita definición, anotó el segundo de Boca. Golazo.

San Martín reaccionó enseguida y contó con un par de chances para llegar al empate, pero falló. Andrada lo salvó a Boca,en el remate de Pons, y un cabezazo de Moreyra dio en el travesaño.

Boca siguió manejando el juego, Lisandro López, de cabeza, anotó el tercero. Los espacios se abrieron y sobre el final Nández liquidó el partido para decretar definitamente el descenso del equipo tucumano.