La llegada de la delegación de River  al hotel de Salta donde se hospedará a la espera del partido de este miércoles por Copa Argentina ante Argentino de Merlo, líder de la Primera D, estuvo envuelta en algunos inconvenientes a raíz de la expectativa que despertaron Marcelo Gallardo y sus dirigidos, ya que se derribaron vallas metálicas y algunos aficionados heridos debieron ser atendidos en hospitales de la zona. Se estima que fueron cinco.  

Estos incidentes tuvieron lugar en la puerta del hotel Sheraton, de la capital salteña, cuando los jugadores salieron a saludar a la gente, sacarse fotos y firmar autógrafos. En ese momento varias vallas cedieron y un numeroso grupo de hinchas terminó en el suelo. Tras el incidente se vivieron momentos de pánico y tuvieron que intervenir los miembros de la seguridad.

Además, varios hinchas, en principio cinco, terminaron con lesiones y tuvieron que ser trasladados a algunos hospitales jurisdiccionales. Previamente, en horas de la tarde otro grupo de aficionados se establecieron sobre la avenida Paraguay, en el centro de la ciudad, con el objetivo de reclamar por mayor cantidad de entradas disponibles para discapacitados.

 Los manifestantes pidieron que se cumpliera la disposición de la cual fueron informados en primera instancia: que la Secretaría de Deportes local habría asegurado al menos 600 entradas destinadas a personas con discapacidad. Luego ese número bajó a 450, pero los hinchas aseguraron que sólo se entregaron cerca de 250.

El corte causó un caos entre los automovilistas, generando malestar entre las personas que salían de sus trabajos en dirección a sus casas. Los colectivos debieron desviarse debido al gran desorden de tránsito causado por los hinchas.  El secretario de Deportes, el ex futbolista Sergio Plaza, indicó que la entrega de entradas para discapacitados se había realizado "de acuerdo con el cupo establecido", atendiendo el aforo que posee el estadio Padre Ernesto Martearena, sede del encuentro.

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