La violencia en el fútbol argentino vuelve a decir presente. En esta oportunidad, la paz del entrenamiento de Racing se vio irrumpida por un grupo de barras que se acercó a pedir "colaboración" al plantel que entrena el Chacho Coudet.

El hecho habría ocurrió el pasado 5 de febrero y, según el denunciante, que sería un empleado del club ligado al fútbol profesional, habrían intimidado primero al utilero y luego habría existido una reunión con dos referentes del plantel, Lisandro López y Eduardo Coudet. Les habrían exigieron 30.000 dólares e indumentaria y, debido a esto, se realizó una denuncia que investiga la Justicia. 

Aseguran también, que la barra ya no tendría relación alguna con la dirigencia y que por eso fueron a buscar “ayuda” directamente al plantel y al cuerpo técnico.

Habrá que destacar que los caracterizados no saben de tiempos ni de formas. Si el equipo anda bien o anda mal, no varía demasiado la participación de los barras en la vida interna de los clubes. Y Racing no es la excepción.

Habrá que esperar qué es lo que dictamina la Justicia, luego de una investigación que deberá iniciar en breve para esclarecer el hecho que tuvo como protagonista a un utilero de la institución.

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