Aunque su nombre sea Defensa y Justicia, el gran presente que está atravesando en la Superliga permite que se lo transformemos a "Golea y Justicia". Es que el elenco de Florencio Varela se floreó contra un tibio Colón, imponiéndose por un categórico 3-0 y terminó el semestre como el único invicto en la competencia doméstica. Como frutilla del postre, los comandados por Sebastián Beccacece quedaron como únicos escoltas del líder Racing, a tres unidades. "Que de la mano, de Beccacece, todos la vuelta vamos a dar", entonaron -una vez más- los hinchas del Halcón, quienes a Papá Noel ya saben qué pedirle de regalo, lo mismo que a la hora de brindar qué deseo.

Desde el vestuario

El Halcón tiene una idea de juego clara, todos sus jugadores la entienden y la desarrollan a la perfección. Y, si bien es uno de los equipos que mejor juego muestra en el torneo doméstico, encontrar "desde el vestuario" la ventaja en el marcador le facilita mucho más las cosas. En el encuentro contra el Sabalero, los de Beccacece se pusieron arriba a los 3 minutos del primer tiempo mediante un bombazo de afuera del área de Rius. Desde ese instante, fueron amplios dominadores del partido. Con un Leonel Miranda manejador del ritmo y los tres de arriba "rapiditos" para presionar y generar situaciones, el Halcón voló bien alto y pudo ampliar la ventaja gracias a un Aliseda que demuestra partido a partido que ya dejó de ser una promesa y es una realidad.

Lo liquidó

En el complemento, los entrenados de manera interina por Esteban Fuertes intentaron descontar y ponerse en partido. En una de las oportunidades en la que estaba volcado en ataque, quedó mal parado y Togni le puso cifras definitivas al encuentro para desatar la locura de todos los presentes en el Tito Tomaghello.

A pesar de estar 3-0, el Halcón no bajó "las alas" y siguió yendo al ataque. Miranda cortó cada ataque de la visita y asistió a sus delanteros, pero la falta de puntería (y alguna buena tapada de Burián) impidieron que la goleada sea mucho mayor.