La exposición mediática, por estos días, sólo involucra a Boca y River. Los dos clubes más grandes del país abarcaron el centro de atención en el mundo de la pelota, situación que le hace un guiño a Defensa.

Es que el conjunto de Varela sigue sumando con perfil bajo y, mientras los flashes son dirigidos hacia otros sectores, quedó a cuatro unidades de Racing en la Superliga (con un partido menos) producto de la trabajosa victoria por 2-1 frente a Tigre. ¿Le dará para ser campeón? 

Por los bajos recursos y su fútbol de alto vuelo, el Halcón es uno de los equipos con mayor aceptación en el público imparcial. En los últimos años mantuvo una línea a la hora de contratar entrenadores y terminó de conformar una identidad con Sebastián Beccacece, quien después de vivir una odisea en la Selección volvió para recuperar la sonrisa.

Por el momento el entrenador está cumpliendo con su cometido, ya que pudo confeccionar un once inicial que mantiene una idea clara sin importar el oponente ni el escenario. En ese contexto este lunes le tocó frente al Matador en condición de local, y si bien no pudo alcanzar la performance auspiciosa que acostumbra, le alcanzó para sumar las tres unidades.

En la etapa inicial prácticamente no tuvo que transpirar para lograr la apertura del marcador. A los 4 minutos Matías Rojas extendió su grato presente y sorprendió con una proyección que terminó en el 1-0 transitorio. A partir de ahí el local "planchó" el desarrollo y dominó las acciones, pero no pudo seguir lastimando al conjunto de Victoria.

El paraguayo Rojas abrió el marcador para Defensa. (Fotobaires)

En el complemento varió la tónica. El conjunto visitante, que está muy comprometido con la tabla de los promedios, comprendió que tenía que llevarse algo si pretendía alimentar la ilusión de seguir en Primera. Por eso mostró más ambición y llegó a la paridad con la conquista de Walter Montillo.