Jugando a media máquina le sobró, a pesar de lo exiguo del resultado. Pero Defensa cumplió con lo previsto: ante Gimnasia y Tiro de Salta, recientemente descendido del Federal al torneo Regional, se impuso por 1-0 y se metió en los 16avos. de final de la Copa Argentina.

De principio a fin, todo fue del Halcón. Pero no fue un inicio furioso el del subcampeón de la Superliga, sino que fue ganando en intensidad con el correr de los minutos. Enfrente, el equipo salteño se abocó a resistir y, de vez en cuando, lanzar algún pelotazo para que el voluntarioso Mateo se las arreglase como pudiera.

A puro toque y rotación, Defensa tuvo la primera con un remate cruzado de Aliseda, luego de una buena jugada colectiva, que se fue cerca. Un rato más tarde, fue Barboza el que se animó a encarar y, antes de pisar el área, sacó un fuerte disparo que salvó Leguiza.

Pero la tercera fue la vencida: Nicolás Fernández recibió cerca de la medialuna, se sacó a un rival de encima y le pegó fuerte y seco al balón, que se metió cerca del palo derecha ante la inmovilidad del arquero de Gimnasia.

Nicolás Fernández fue el encargado de abrir el marcador del partido. (Fotobaires)

Los de Varela, con pleno dominio de la pelota, pudieron haber aumentado de la mano de Rojas: el paraguayo lo tuvo de cabeza, pero la pelota se fue cerca. Luego casi marca de tiro libre -se fue besando el ángulo izquierdo- y la última fue con un remate bombeado que, otra vez, resolvió bien el arquero salteño.

La sensación que dejó el primer tiempo fue que, cuando se lo propusiera, Defensa liquidaba la historia.

Todo siguió igual

Si algo de vida tuvo Gimnasia en la segunda parte, fue obra pura y exclusiva del Halcón. Es que los de Beccacece siguieron con la misma tónica: sin ser ese equipo dinámico que ahoga a sus rivales, mantuvo la exclusiva posesión de la pelota y el dominio territorial.

Pero dio la sensación de que le faltaba una -o dos- marchas para terminar de liquidar a los salteños. Así y todo, Fernández se lo perdió debajo del arco, hubo un cabezazo que se fue muy cerca tras una mala salida de Leguiza y Rius estampó un fortísimo remate en el travesaño.

Y, como pasa en esta clase de partidos, Gimnasia tuvo su chance, pero la dejó pasar: Mateo, el mejor del equipo norteño, la presionó en la salida, robó la pelota y encaró al área pero, al momento de definir solo ante Unsain, le pegó mordido.

El Halcón celebra el pase a 16avos de final con el clásico cheque.
 
 
 

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