El mundo se pregunta cuándo llegará la vacuna contra el coronavirus, esta enfermedad que nos alteró la vida en 2020 y de la que parece muy complicado salir. Tal vez para muchos la inquietud está en conocer cómo volverán los torneos de fútbol, especialmente los del ascenso, pero muchos de los protagonistas del antes denominado "fútbol de los sábados" también tienen la mente en otra cosa.

Jorge Luna trabaja en psicología aplicada al deporte desde 2003, habiéndose iniciado en Laferrere y pasando por Sacachispas (con el plantel que ascendió a la B) y en Lamadrid. Y desde hace unos días es uno de los voluntarios al que le aplicaron la vacuna, que se espera que tenga el resultado contra el coronavirus. En diálogo con "Depo", Jorge nos contó todo el proceder.

-¿Cómo te decidiste?

-Soy voluntario para el programa adultos cuidados. Vi lo de la vacuna, me anoté y me llamaron. 

-Contanos el paso a paso...

-Hay un contrato de 15 hojas, te explican punto por punto, es gratuito y voluntario cien por ciento. Fue al Hospital Militar central, en Luis María Campos. Te pasan a buscar en auto, te reciben, se cumplen los protocolos, el alcohol... Vas a una oficina, te piden el DNI, te llevan al primer piso y distribuyen a los consultorios. Una médica me hizo preguntas y te dicen "ahora te sacan sangre, te van a hisopar...". Vas a otro piso y te aplican la vacuna en un brazo.

-¿Y después? ¿Cómo son los pasos siguientes?

-Te van monitoreando y al otro día hay más chequeos, para ver cómo andás. A los 21 días te aplican otra dosis.

-¿Tuviste síntomas?

-Un poquito de fiebre y catarro al día siguiente.

-¿Qué fue lo que sentiste para aplicarte la vacuna?

-Me motivó que uno tiene familiares, algunos de riesgo, y justo había salido lo de la vuelta al fútbol de los jugadores de Primera A. Y dije que esto podía ayudar al ascenso. Tengo el orgullo de pertenecer a un grupo de voluntarios para descubrir la vacuna.

-¿Confiás?

-Sí, siempre. Lo tomé como una esperanza.

-Hablemos de tu actividad como psicólogo...

-Atiendo jugadores de Primera, pero me apasiona el ascenso. Ahí es donde uno más puede ayudar al otro. Hay carencias en lo anímico, hay muchas dificultades desde lo emocional, lo afectivo y lo económico.

-¿Lo considerás un aprendizaje de los dos lados?

-Sí, es un continuo aprendizaje, nunca tuve dificultades, ni con clubes ni con deportistas.

-¿Cómo es tu forma de trabajar?

-Es con dinámica grupal, crear un ambiente. La idea es afianzar al grupo. Todos tenemos dificultades y lo que me pasa a mí, le pasa al otro. Cuando uno comparte algo, el otro se abre, se apoyan y salen fortalecidos.

-Y ahora, a esperar unos días para aplicarte la segunda dosis de la vacuna...

-Si. Insisto que tengo mucha esperanza.

Por Gustavo Iacoviello

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