En Santiago del Estero se produjo una de las polémicas de la fecha. El primer gol de Colón, cuando el encuentro ante Central Córdoba estaba 0 a 0, debió ser anulado por el árbitro Andrés Merlos ya que la pelota había traspasado la línea de fondo cuando el recién ingresado Wanchope Ábila fue al piso y mandó el centro para que el Pulga Rodríguez le rompa el arco a los locales.

La imagen de la televisión es elocuente: la pelota se había ido.

Transcurrían 25 minutos del segundo tiempo y el ex hombre de Boca había reemplazado hace apenas unos instantes antes a Lucas Beltrán. Recibió un pase largo, le ganó la posición al defensor y al momento de enfrentar al arquero Toselli, de atropellada, se terminó llevando el balón. Éste se le fue tan lejos que llegó a salir de la cancha pero la estirada del atacante cordobés disimuló que el balón había traspasado la línea, por lo que logró tirar el centro atrás y el Pulga hizo algo a lo que está acostumbrado: inflar la red. 

                

Luego, Wanchope también fue protagonista singular de otra jugada polémica: recibió un balón en clara posición adelantada, encaró y, después de un par de amagues, definió contra un palo. No fue gol de casualidad por lo que la falta de eficacia del atacante mediterráneo disimuló un poco la bronca del banco de suplentes del Huevo Rondina, que para ese entonces ya volaban de bronca con la terna arbitral.

El ambiente se hubiese puesto más intenso en caso que esa maniobra individual del ex hombre de Boca -sufrió una dolencia muscular- hubiese terminado en la red, pues para esa instancia, uno de los integrantes del cuerpo técnico ya había sido expulsado.

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