Finalmente Central pudo salir de perdedor en las finales. Luego de tres intentos fallidos en Copa Argentina, este jueves se quedó con el trofeo y el año que viene jugará la Libertadores y la Supercopa Argentina ante Boca.

En un emotivo partido con definición por penales incluida venció a Gimnasia por penales (4-1), luego de haber empatado 1-1. Luego de 23 años, el Canalla volvió a gritar campeón luego del penal definitorio ejecutado por Matías Caruzzo. Naturalmente hubo dedicatoria y cargadas para Newell´s.

Desde los primeros minutos, el partido estuvo mucho más enfocado por parte de los protagonistas en la fricción, por sobre el juego atractivo, teniendo en cuenta los nervios por la disputa de un partido consagratorio.

En este terreno pudo sacar un poco más de ventaja el Canalla, a partir de las recuperaciones de Leonardo Gil y la siguiente distribución de la pelota de Néstor Ortigoza. La leve diferencia entre ambos fue suficiente para que Central pueda reflejarlo en el marcador, que en esta etapa inicial se definió a favor del elenco rosarino solo por detalles.

En el primer intento claro del partido, tras una buena intervención colectiva, el equipo de Edgardo Bauza pudo marcar la apertura del marcador. El oportunista que se vio favorecido luego de una serie de rebotes dentro del área fue Fernando Zampedri, que a los 19, luego de un buen centro de Ortigoza y la intervención del uruguayo Washington Camacho, puso el 1-0 ante la resistencia de Alexis Martín Arias. Poco después el mismo Zampedri tuvo la chance de aumentar el marcador pero esta vez su cabezazo bombeado fue bien desviado por el "1" Tripero.

En el complemento apareció en escena un actor que no había teniendo una gran performance en el primer tiempo: Maxi Comba. El pibe empezó a ser un permanente desequilibrio por la derecha y así logró llegar al empate. Luego de una espectacular recuperación de Lorenzo Faravelli ante el Colorado Gil, y una buena combinación con Comba, el mismo mediocampista consiguió la igualdad que terminó siendo justa hasta ese momento.

En los siguientes minutos del complemento, las lesiones y el desgaste físico no permitieron que el partido cayera en un pozo. Ambos resultaron ambiciosos y tuvieron chances para ganarlo en los 90 minutos y evitar así los penales.

Entre las chances más claras figura un tremendo cabezazo de Santiago Silva que contuvo muy bien Jeremías Ledesma. En los penales, la suerte estuvo del lado de Central, suerte que valió un título y mucha felicidad.