Con el sello del Patón... En su estreno en el campeonato con el ídolo sentado en el banco de suplentes, Central fue sólido atrás y metedor en el medio. No tuvo contundencia a pesar del respeto que se ganaron Marco Ruben y Zampedri, pero igual encontró la fórmula para sacar una pequeña pero justa ventaja sobre Banfield.

El Colorado Gil con la asistencia (centro perfecto) y Caruzzo con el cabezazo ante un distraído Arboleda (único error de la tarde) hicieron la diferencia para que media Rosario celebre un arranque con victoria.

El Taladro no esgrimió argumentos como para intentar llevarse algo, dejando en claro que sin Bertolo no tiene generación de juego y sin Cvitanich es difícil que inquiete.

Central lo ganó por ser el que quiso en todo momento. Tuvo una laguna entre los 15 y 35 minutos del primer tiempo donde Banfield adormeció el juego y lo llevó lejos de su área aunque no tuvo capacidad para poner en aprietos al dueño de casa. Por eso las escasas situaciones que se dieron, fueron frente a Arboleda, quien no estuvo feliz en la acción del único gol del encuentro aunque después se reivindicó con dos intervenciones que le permitieron a su equipo mantenerse en partido (sólo por el resultado ajustado) hasta el pitazo final de Abal.