Pese a que aún no está definido el nuevo entrenador de Boca (será Alfaro o Domínguez) Nicolás Burdisso ya puso manos a la obra en el tema refuerzos. Y el primer número que marcó el flamante manager xeneize fue el de Marcos Rojo, defensor de Manchester United, con largo paso en el seleccionado argentino, que la última temporada jugó poco y nada para el equipo inglés.

El principal problema de la cuestión, además del tema salarial ya que Boca jamás podría pagar lo que Rojo cobra en el United, es que los Diablos Rojos están en pleno proceso de remodelación ya que José Mourinho dejó de ser el director técnico del equipo y en su lugar llego el noruego Solskjaer, quien aún no definió la lista de jugadores transferibles.

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