Los pibes tomaron el legado de la Primera y demostraron que la historia se respeta también en las inferiores. En el marco de la séptima fecha de la Superliga juvenil, Boca sacó chapa de candidato al quedarse con el superclásico ante River. El Xeneize, demostrando todo su potencial, se impuso en tres categorías, igualó dos y solamente conoció el sabor de la derrota en Cuarta, para terminar con un saldo más que positivo en el derby más importante del país.

Es una costumbre que ambos equipos sean protagonistas en la pelea de la competencia. Por tal sentido, todos los encuentros fueron muy disputados. Ni la lluvia mañanera impidió que las tribunas, tanto del River Camp como del complejo Pedro Pompilio estuvieran repletas como si los que estuviesen jugando fuesen los mayores.

Mayoría Xeneize

La única alegría para el Millonario llegó en Cuarta, como visitante, que se impuso por dos goles de diferencia producto de las conquistas de Federico Girotti y de Cleiton de Arquino Grefe.

Luego de eso, tres éxitos del Xeneize le dieron continuidad a la jornada: 2-0 en la Quinta (Erik Bodoncer marcó un doblete), 2-1 en la Séptima (Exequiel Zeballos, de penal, y Ezequiel Almirón marcaron para los de la Ribera, mientras que Iván Peralta anotó para el Millonario) y 1-0 en la Octava (Francisco Magno Carrizo).

 Los dos empates se registraron en Sexta y en Novena, por 1-1 y 0-0, respectivamente.