El fútbol es un deporte en el cual gana el que hace más goles. O el que mete más penales... Boca sabe mucho de esto, de hacer más goles y de meter más penales, en especial en lo último. Si hasta parece una misión imposible ganarle en las definiciones. Racing lo había conseguido en la Copa pasada, en lo que parecía un milagro. Y en una cancha de Lanús "explotada" de gente, nuevamente festejó desde los 12 pasos y se metió en la final de la Copa de la Liga, esperando el rival de hoy entre Tigre y Argentinos.

Para la "Academia" queda la bronca por haber sido dominador, con un primer tiempo en el que podría haber terminado por goleada (sin exagerar), pero no le acertó al arco y en el segundo fue todo más trabado. Agustín Rossi le tapó a Copetti y luego erró Insúa para que Alan Varela definiera la serie 6-5.

No pateó al arco

Las anotaciones de los periodistas en cuanto a jugadas de gol nos marcan un dato no menor: Boca no pateó al arco. No se trata de una frase exagerada para explicar lo que pasó en los 90 minutos. No hubo remates directos de jugadores "Xeneizes" ante "Chila" Gómez, que apenas debió descolgar un par de centros. El año pasado, el que no había pateado al arco fue Racing y luego ganó por penales, aunque en realidad, Boca casi ni se había acercado tampoco. Fue una revancha...

Un solo equipo

El primer tiempo fue un monólogo académico. Lo presionó a Boca en la salida, no le dejó tocar la pelota en el medio y lo aisló por completó de Villa y Benedetto. Miranda, Moreno, Rojas y Alcaraz tocaban y se desmarcaban, Copetti las peleaba todas (chocando más de la cuenta, pero haciendo amonestar a casi toda la defensa), Chancalay avanzaba, Mura subía cuando podía dejar a Villa...

Racing desperdició varias chances y mereció irse ganador.

¿Situaciones? Un cabezazo de Alcaraz que contuvo Rossi, otro de Sigali que Copetti no llegó a empujar, un centro de Chancalay al que Rojas no alcanzó, un mano a mano del ex Colón que definió desviado, un rebote que dio en el hombro de Rossi, una media vuelta de Copetti que tapó el "1" y una media vuelta de Rojas. ¡Todas de Racing! Le perdonó la vida a Boca, que no podía hacerse fuerte en el medio, con Pol Fernández, Romero, Varela y Ramírez siempre rodeados.

Pierna fuerte

No faltaron los roces, los choques, los golpes y las protestas. Todos buscaban sacar ventaja, pidiendo amarillas, rojas y reclamando foules. Fue ahí cuando todo se hizo trabajo y más parejo.

En el segundo tiempo no se repitió lo de los 45 iniciales. Si bien Racing siguió teniendo la intención de ser protagonista, ya no tuvo tanta fluidez en el juego y por momentos abusó de los pelotazos (con el ingreso de Correa por la lesión de Rojas, Copetti fue a la derecha). Boca, por momentos, pareció levantar cuando Óscar Romero pudo tomar la pelota con espacios, alguna corrida de Villa y mejoró con la entrada de Medina.

Rossi volvió a ser clave en un Boca que mostró muy poco.

En cuanto a posibilidades de gol, apenas dos de Alcaraz, que tuvo la virtud de meterse como un delantero más, pisando el área. Fueron un cabezazo desviado y una volea en el primer palo. ¿Boca? Creó peligro con algunos córners en los minutos finales.

La definición

Fueron a penales y Boca habrá dicho "a mi juego me llamaron". Las 8 primeras ejecuciones (4 por lado), muy buenas. Rossi le atajó a Copetti volando a la izquierda, y luego Gómez, con un pie, a Salvio. Correa y Villa acertaron, Insúa lo tiró afuera y Varela le dio la victoria a los de Sebastián Battaglia, que se fue cantando al ritmo de la gente. Boca finalista. Sin patear al arco. Pero metiendo más penales...

Reviví la tanda de penales

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