Desde que arribó la actual dirigencia, Boca mantiene un lema: "el club por delante de todos". Bajo esa frase que se escucha con suma frecuencia trabajan a la hora de negociar, por lo que durante el 2020 hubo una serie de desencuentros entre la Comisión Directiva y algunos integrantes del plantel. 

En ese sentido, el año pasado el entrenador debió acatar ciertas órdenes para diagramar el equipo: no pudo contar con Sebastián Villa (acusado de violencia de género) hasta que la CD quiso, debió prescindir de los servicios de Guillermo Fernández dos meses antes porque no arregló la renovación, situación similar de la que ocurre actualmente con Julio Buffarini.

El lateral derecho culmina su contrato a mediados de año y no arregló la continuidad con el Xeneize, por lo que la dirigencia prefiere "tenerlo lo más al margen posible". Pero ante Santos -en la ida de la semifinal de la Libertadores- Miguel Ángel Russo lo utilizó al incluirlo entre los tres cambios que hizo en el partido.

Esa situación despertó el malestar de Juan Román Riquelme, quien se lo hizo conocer al cuerpo técnico. ¿Cómo quedará la decisión a partir de estas diferencias?

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