En todo partido que decide una consagración, quedan grabados distintas situaciones. En la gente de Ituzaingó quedaron grabadas muchas emociones, desde el gol de Guillermo Duró de cabeza para abrir el marcador; el penal que Miguel Serrato le atajó a Víctor Martínez; el que Galeazzi, jugador de Los Andes, tiró por encima del alambrado y el delirio de los de Verde: el que pateó Ángel Cudos para sentenciar el salto al Nacional. El autor de ese último remate desde los once metros, quien a raíz de dos operaciones de rodilla, dejó el fútbol con apenas 29 años y hace 23 es chofer de la línea 501 (La Perlita) en Moreno, nos contó la emoción de hace tres décadas.

-¿Qué pensaste cuándo llegó el momento de patear?

-Era Palma Parodi o yo. A mi me gustaba patear penales; nunca erré por los puntos. Cuando erró Galeazzi para ellos, me miró Palma Parodi y con la cabeza me dijo: "andá vos, enano". Encima el arquero era penalero. Ye tenía una estrategia. Sin mirar al arquero, observo el palo izquierdo de él. Y cuando acomodo la pelota, hago lo mismo. Se la crucé y festejamos.

-Te acordás cada detalle como si hubiera sido ayer...

-No te lo olvidás más. Lo puse en YouTube y lo he vuelto a mirar. Por más que pasen los años, esas cosas son imposibles de olvidar.

-¿Se sorprendieron por haber llegado a la gloria?

-Es que nosotros nos armamos para zafar del descenso. Recuerdo que Sacaan me trajo desde Huracán; a Valenzuela de Argentinos, al Topo Lúqez de Boca, a Ledesma de Morón. Estaban los hermanos Ferraresi. Zielinski estuvo mucho tiempo en el banco pero cuando entraba, metía. Había jugadores con mucha experiencia. No nos pesaban los partidos. Íbamos de visitante y no arrugábamos.

-¿Cómo definirías en el tiempo a ese equipo?

-Éramos durísimos. Sabíamos que si metíamos un gol, lo ganábamos. Que una íbamos a tener siempre por las individualidades. Te voy a hablar en criollo: teníamos unos huevos...metíamos en todos lados. Yo era chiquito, me pegaban pero iba para adelante.

-¿En algún momento pensaste que se les escapaba el título?

-Cuando cerré contrato ya estábamos por la cuarta fecha. En los tres partidos anteriores habíamos arrancado mal. Cuando nos armamos, empezamos a ganar, ganar y ganar. Llegó un momento que pasamos a ser punteros, no nos bajamos más y cuando llegó la última fecha, éramos campeones si ganábamos. Lo que pegó El Porvenir en ese partido fue impresionante. Nos ganaban 1 a 0, Marinella erró un penal y la gente pensó que no queríamos ascender porque lo que pretendía la dirigencia ya se había cumplido. Nada que ver: queríamos subir. Lo empatamos sobre la hora; Los Andes ganó su partido, creo que con All Boys, y tuvimos que jugar la final que por suerte ganamos.

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