Central no levanta cabeza. La idea de Diego Cocca no se concreta con rapidez y el conjunto rosarino se hunde en la confusión. Un Central que lleva 9 partidos jugados de local, sin ganar, con 5 derrotas y 4 empates.

Y en esta historia, Aldosivi le planteó el partido más incómodo posible, ganándole las espaldas a los volantes y generando una zona de ataque franca, mano a mano: delanteros con los defensores.

Y la victoria del conjunto de Mar del Plata se fue edificando, a pesar de la oposición de Ledesma, que evitó que Central no perdiera por goleada este encuentro. El ganador de esta llave se las verá con River y, por cómo están planteadas las cosas, Aldosivi tiene todo para pasar esta fase.

El Tiburón vuelve a Mar del Plata con una ventaja importante de cara a la revancha. (Fotobaires)

La idea para Aldosivi fue clara: sacar provecho de la confusión táctica de Central, evitando además, que el rival saliera con pelota limpia del medio. Ortigoza,  el eje de Central, fue siempre bien tapado, obligando al ex San Lorenzo a tener que jugar para atrás o para los costados.

Pero todo lo bueno que hacía Aldosivi, lo resolvía Ledesma, quien en el primer tiempo tapó cinco situaciones de gol. Aunque, paradójicamente, la visita llegó finalmente al gol por un disparo de Iritier, que pegó en el poste y la pelota dio en la espalda de Ledesma y se convirtió en gol.

El desconcierto de Central fue importante y Aldosivi lo supo aprovechar. Con presión, buscando las espaldas de los volantes, evitando que a Central le funcionara algún eje de juego y, por sobre todo, presionando lo más arriba posible.

En el segundo tiempo, Central salió un poco de la modorra, pero no le alcanzó. Estuvo, a pesar de algunas chances, lejos de merecer el empate. Pero fue Aldosivi, cerca del final, que puso el dos a cero gracias al gol de Ezequiel Videla y con este resultado, será difícil que se le escape la clasificación.

 

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