Es cierto que todavía restan varios días para el debut oficial de Gustavo Alfaro sentado en el banco de Boca -el próximo domingo 27 en Rosario frente a Newell´s-, pero el entrenador ya está trabajando en la conformación del nuevo equipo que tiene previsto parar en el primer amistoso del año, ante Unión, el miércoles que viene en Mar del Plata.

Ya se cumplió una dura y exigente semana con los trabajos de pretemporada en Cardales, donde todo el plantel estuvo a la altura para ponerse a pleno de cara a las competencias oficial que deberá afrontar en 2019.

Por lo pronto, Lechuga ya empezó a mostrar su idea y esquema, que tendría previsto empezar a aplicar cuando se juegue por los puntos. El primer 11 que paró en Cardales se asemejó más a un 4-2-3-1, con un doble cinco mixto (uno de marca y otro de juego) y una línea de tres futbolistas detrás del 9.

Hay que destacar que ese equipo, en el retroceso se convierte en un 4-4-2. Esto no quiere decir defensivo, ni mucho menos que sea efectivo. Ahora bien, con diversidad de futbolistas para elegir, tanto por cualidades como su jerarquía, tendrá un difícil problema a la hora del armado del once titular.

Por lo pronto, el entrenador prueba, en medio de la incertidumbre sobre si podrá contar con algunos apellidos que posiblemente emigren, aunque la llegada de varias nuevas resultan claves para comenzar a tener una idea de cara a lo que se viene.

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